Limpieza de la superficie / Nearai

Maestro: Fune Trasplante (replantado / cambio de maceta) — Fundamentos

Iniciar sesión o Regístrese para acceder a los vídeos.

Antes de iniciar el trasplante de la sabina china, se lava la superficie con un pulverizador de presión suave y se comprueba el estado de las raíces. Si la suciedad permanece en el sustrato, la tierra tarda en secarse — por eso este cuidado se repite varias veces al año. Si no hay pudrición de raíces ni suciedad, no se realiza el lavado de raíces. Primero se observa bien, luego se actúa.

Ayumi / Uma / Fune
Lavado de raíces Trasplante Shimpaku Tachibana-modoki Invierno

Antes de limpiar, observar

Primero, mirar el árbol. Recorrer su superficie con calma. En ese momento de silencio ya reside la esencia del trabajo.

En la maceta de la sabina china se van acumulando poco a poco restos de abono e impurezas del aire. Con un pulverizador de presión suave se lavan, frotando la superficie con cuidado con los dedos y el pulgar. Sin olvidar la parte inferior. Si no se dispone de pulverizador, puede usarse una ducha y un cepillo de dientes.

No se trata de una tarea estética. Si la suciedad permanece en el sustrato, la tierra tarda más en secarse — y eso afecta directamente a la respiración del árbol. Por eso, no solo en el trasplante: hay que repetir este cuidado varias veces al año. Especialmente en los períodos de mayor uso de abono, la superficie se ensucia con más facilidad.

El lavado de raíces se decide después de observar el estado

Tras sacar el árbol de la maceta, se examinan con atención las raíces y el sustrato. ¿Hay pudrición de raíces? ¿Está limpio el sustrato?

En el trasplante de árboles caducifolios es habitual realizar un lavado de raíces completo, retirando toda la tierra. Pero la sabina china es diferente. Si las raíces están en buen estado, se deja como está. La sabina china de ese día no presentaba pudrición de raíces, y el sustrato estaba limpio. Por eso no se realiza el lavado de raíces — esa decisión conduce tranquilamente al siguiente paso del proceso.

Cada especie pide manos distintas. Incluso con la misma sabina china, las manos cambian según el estado del día. «Qué hacer» se decide después de observar bien.

La observación va primero

El trasplante tiene sus pasos. Pero antes que esos pasos, está la observación.

Si hacer o no el lavado de raíces. Con qué cuidado realizar la limpieza. Es el propio árbol que tenemos delante quien lo decide. Ver, juzgar, mover las manos. En esa repetición, poco a poco, se empieza a escuchar la voz del árbol.

No hay prisa. Mirar bien es el comienzo de todo.

La travesía de «Maestro: Fune» comienza con el registro de membresía.

Comenzar la travesía